Apocalipsis 16:15
La palabra de Apocalipsis 16:15 es una exhortación directa de Jesucristo a todos sus seguidores. Son palabras dichas por el propio Señor y, por lo tanto, vigentes para todos los tiempos. Como iglesia, como seguidores de Cristo, vivimos en la esperanza y la expectativa del regreso de nuestro Señor Jesucristo.
Jesús declara: “He aquí, yo vengo como ladrón”. Esta misma enseñanza se repite en Mateo 24:43-44 y Lucas 12:39-40. El apóstol Pablo también lo afirma en 1 Tesalonicenses 5:2, y el apóstol Pedro en 2 Pedro 3:10. Esta comparación no significa que el Señor sea un ladrón o que venga a tomar lo que no le pertenece, sino que describe la manera de su venida: inesperada, repentina y sin previo aviso. Nadie conoce el día ni la hora.
Por esta razón, el Señor nos exhorta a estar preparados en todo momento, entendiendo que su venida es inminente. No debemos vivir descuidados ni espiritualmente dormidos, sino alertas, conscientes de que Cristo puede venir en cualquier momento.
La Escritura dice: “Bienaventurado el que vela y guarda sus ropas”. Velar implica estar despiertos, atentos y vigilantes espiritualmente. Jesús mismo enseñó la importancia de velar y orar para no caer en tentación (Mateo 26:40-41), porque es precisamente en los momentos de debilidad espiritual cuando el enemigo ataca. La Palabra nos advierte que el adversario anda como león rugiente buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8), pero también nos asegura que si resistimos al diablo sometiéndonos a Dios, él huirá de nosotros (Santiago 4:7).
Guardar las ropas significa vivir vestidos espiritualmente, no desnudos. Es caminar en santidad, justicia y obediencia, revestidos del carácter de Cristo. El Señor espera encontrarnos despiertos y vestidos con las ropas adecuadas, preparados para su gloriosa venida.
Que esta palabra nos motive a vivir cada día alertas, firmes en la fe y preparados, esperando con gozo el regreso de nuestro Señor Jesucristo.
