Juan 17:15-19
Jesús oró: «Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad». Aunque estamos en el mundo, no pertenecemos a él. Hemos sido enviados para ser testigos de Cristo.
La santificación comienza al creer en Jesús y en su Palabra. Es un proceso continuo en el que Dios nos limpia, transforma y ayuda a crecer espiritualmente.
La verdad también nos hace libres del pecado y de todo aquello que ocupa el lugar de Dios. Ya no somos esclavos del pecado, sino siervos de Dios, llamados a vivir en santidad y llevar fruto.
Estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Hemos sido apartados para Dios y enviados para que otros conozcan a Jesucristo.

