PRÉDICA DOMINGO 9 DE AGOSTO 2026

Somos llamados a tomar una decisión clara: no vivir conforme a lo que hace el mundo, sino escoger formar parte del plan de Dios y confiar en Él en cada circunstancia.

La alabanza no es simplemente un concierto, sino un sacrificio que ofrecemos a Dios. Cuando alabamos y declaramos Su Palabra, recordamos que nuestras palabras tienen autoridad y que la gratitud debe ocupar un lugar fundamental en nuestra vida. Como nos recuerda 1 Tesalonicenses 5:18, dar gracias en todo es la voluntad de Dios para nosotros.

Dios es un Dios de orden, y el orden importa. El amor también debe ocupar el lugar correcto en nuestra vida. El amor ágape, el amor de Dios, debe ser el primero; cuando amamos a Dios con todo nuestro corazón, mente y ser, los demás amores encuentran su lugar. Del mismo modo, antes de tomar decisiones debemos aprender a consultar a Dios y buscar Su voluntad.

También somos llamados a dejar atrás el egoísmo y la comodidad para vivir pensando en los demás. La bendición está en compartir y en aprender a dar, poniendo nuestro granito de arena allí donde Dios nos ha colocado. No somos nosotros quienes salvamos el mundo; esa obra le corresponde a Dios, pero sí podemos ser instrumentos en Sus manos.