PREDICA 8 DE MARZO 2026

Libro del Éxodo 3:1–7 muestra el momento en que Moisés se encuentra con Dios en la zarza ardiente. Allí Dios le dice que se quite el calzado porque el lugar donde está es santo.
Este pasaje nos recuerda que debemos acercarnos a Dios con respeto y reverencia. No se trata de miedo, sino de reconocer quién es Dios y la santidad de su presencia. Así como Moisés tuvo que descalzarse, también nosotros debemos dejar atrás la “suciedad” de la vida diaria y acercarnos a Dios con un corazón dispuesto.
Muchas veces buscamos avivamiento fuera, cuando en realidad comienza dentro de cada creyente. Dios sigue hablando hoy, pero es necesario compromiso: escuchar su palabra y ponerla en práctica. No basta con oír; debemos vivir lo que Dios nos enseña.
Cuando cada persona decide obedecer y comprometerse con Dios, el avivamiento deja de ser algo que se busca lejos y empieza a manifestarse en la vida de cada creyente y en la iglesia.