GÉNESIS 12:1-4
En este mensaje reflexionamos sobre el llamamiento de Abraham y cómo la obediencia a Dios abre la puerta a Su bendición. Dios le pidió que dejara su tierra, su parentela y la casa de su padre para comenzar una nueva etapa, enseñándonos que seguir a Cristo implica abandonar viejas costumbres y permitir que Dios transforme nuestra vida.
Fuimos animados a dejar atrás aquello que pertenece a nuestra antigua manera de vivir para convertirnos en la nueva criatura que Dios quiere que seamos. También se destacó la importancia de colaborar activamente con los planes de Dios, haciendo nuestra parte para que Su propósito se cumpla en nosotros y a través de nosotros.
La enseñanza nos recordó el llamado de Jesús a amar a nuestros enemigos y bendecir a quienes nos maldicen, reflejando así el carácter de Dios en nuestro día a día.
Finalmente, se nos desafió a preguntarnos si estamos siendo de bendición para quienes nos rodean. Dios desea bendecir a todas las familias de la tierra y quiere utilizar a Su pueblo como instrumento para alcanzar ese propósito. Allí donde estemos, estamos llamados a ser un canal de bendición para otros.

