PRÉDICA DOMINGO 7 DE JUNIO DE 2026.

Jesús nos enseñó a poner la voluntad de Dios por encima de la nuestra. Como hijos de Dios, estamos llamados a buscar sus propósitos y a vivir pensando también en los demás.

La vida de Pedro nos deja enseñanzas muy prácticas:

1. No confiar en uno mismo.
Pedro creyó que no fallaría. Nosotros también debemos evitar justificarnos y depender más de Dios que de nuestras propias fuerzas.

    2. No dormirnos espiritualmente.
    Cuando dejamos de velar, orar y estar atentos a Dios, nos debilitamos. El mundo necesita que la Iglesia permanezca despierta y sea luz.

    3. No reaccionar según la carne.
    Pedro actuó impulsivamente al defender a Jesús. Necesitamos permitir que el Espíritu Santo transforme nuestro carácter y nos dé dominio propio.

    4. No seguir a Jesús de lejos.
    La falta de oración, lectura bíblica, obediencia y servicio nos aleja de Dios. No basta con asistir a la iglesia; necesitamos intimidad con Él.

    5. Ser luz donde estemos.
    Nuestra fe debe notarse en nuestra manera de vivir. Estamos llamados a marcar la diferencia sin apartarnos de las personas que aún no conocen a Dios.

    6. No esconder nuestra fe.
    Pedro negó a Jesús por miedo. Nuestra vida debe reflejar que pertenecemos a Cristo y que buscamos primero su Reino y su justicia.

    La historia de Pedro nos recuerda que todos podemos fallar, pero también que Dios transforma a quienes se acercan a Él. La clave está en buscar primero el Reino de Dios, permanecer despiertos espiritualmente y vivir cada día diciendo: “Señor, hágase tu voluntad y no la mía”.