2 CRONICAS 34:1-4
En 2 Crónicas 34 vemos el ejemplo del rey Josías, un hombre que decidió buscar a Dios de todo corazón y eliminar todo aquello que le alejaba de Él. Su vida nos recuerda que seguir a Cristo implica mucho más que una apariencia religiosa: requiere una transformación real.
Cuando conocemos a Jesús somos hechos nuevas criaturas, pero también debemos permitir que Dios limpie aquellas áreas de nuestra vida que aún no le hemos entregado. Los “lugares altos” de hoy pueden ser pecados ocultos, actitudes, hábitos o decisiones que intentamos mantener lejos de la voluntad de Dios.
El Señor nos llama a examinar nuestro corazón, nuestras palabras y nuestras acciones. No basta con ser un ejemplo dentro de la iglesia si fuera de ella vivimos de manera diferente. Dios desea una relación sincera y completa con cada uno de nosotros.
Como Josías, estamos llamados a involucrarnos en la obra de Dios, a ser valientes y a tomar la decisión firme de caminar en Sus caminos. Quienes buscan al Señor con fidelidad encuentran Su dirección, Su bendición y una vida con propósito eterno.

