MARCOS 12: 13-17.
«Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». Este versículo nos invita a reflexionar sobre nuestras responsabilidades y, sobre todo, sobre nuestra relación con Dios.
Estamos llamados a vivir con amor, respeto y misericordia, sembrando buenas semillas en quienes nos rodean. Pero no debemos olvidar que nuestra mayor prioridad es cultivar una relación verdadera con nuestro Padre.
No basta con decir que conocemos a Dios; necesitamos dedicarle tiempo, buscar su presencia, escuchar su voz y aprender a caminar de su mano. Como nos recuerda Juan 4:24, debemos adorarlo en espíritu y en verdad.
Hoy preguntémonos: ¿Estamos dando a Dios el lugar que le corresponde en nuestra vida? No nos conformemos con saber de Él; busquemos conocerlo de verdad y disfrutar de una relación íntima y cercana con nuestro Padre.

