DOMINGO 21 DE NOVIEMBRE

PRÉDICA: Caty Aguilar-Galindo

VERSÍCULOS: MATEO 13: 24-30

Este domingo, en nuestro culto especial de damas, nuestra hermana Caty nos compartió acerca del libro de Mateo.

El trigo es una planta de la que obtenemos el grano, el cual es beneficioso y comestible. En nuestras vidas, al igual que en la cosecha del trigo, podemos encontrar inconvenientes (ejemplo: cizaña). La cizaña es una planta hueca muy parecida al trigo, la cual es ocupada por hongos y bacterias perjudiciales, que la hacen tóxica para el consumo humano. No debemos dejar cavidad en nuestras vidas a lo que nos perjudique (personas tóxicas, egoísmo, rencor, etc) pues creará una herida en nuestro corazón que se hará cada vez más profunda.

En cambio, nosotros al igual que el trigo, debemos tener propiedades beneficiosas para los demás. Nuestro fruto debe ser bueno. “Por sus frutos los conoceréis…” continuamente estamos hablando de Dios con nuestra vida, pero si tu testimonio es incorrecto, nos cargamos toda la “cosecha”.

El la recogida del grano se lleva a cabo la “zaranda” del trigo, un proceso que, además de ser duro, nos permite conocer la calidad del grano. Pasa igual con  nuestras vidas, normalmente tenemos dos opciones, o de ese proceso nuestra Fe sale afirmada o simplemente caeremos. Jesús espera que tu Fe no falte LUCAS 22:31.

Un ejemplo, es el que encontramos en la vida de Job. A pesar de tener que pasar por diversas situaciones extremas, Dios estuvo en todo momento con él y su Fe no decayó jamás.

Seamos como Job, démosle a Dios lo mejor de nosotros (de nuestro trigo) y desechemos lo que no nos aporta nada beneficioso, Dios es fiel y permanecerá con nosotros, pero debemos poner de nuestra parte y reafirmar nuestra Fe.

Y tú, ¿Estás dispuesto a darle a Dios lo mejor de tu trigo?