PRÉDICA 19 DE DICIEMBRE 2021

SANTIAGO 4: 1-10

Contexto: Santiago señala los peligros que conlleva la amistad del creyente con el mundo, vamos a compararlo con una enfermedad muy contagiosa (virus). Como toda enfermedad contagiosa, tenemos: una serie de síntomas, los efectos nocivos que provoca en el creyente y su tratamiento.

SÍNTOMAS: (v. 1-3)

  • Cuando hay guerras, discusiones y pleitos entre nosotros: nos dejamos guiar por los sentimientos y por conseguir el poder para sentirnos superiores a los demás. Debemos tener cuidado con las actitudes que se nos pegan del mundo, pues pueden llegar a dominarnos. (Ejemplo: el fuego es bueno si está controlado, pero es destructivo cuando no lo está).
  • La codicia y la envidia: Es ese deseo de tener y ser más que los demás. Este deseo no se sacia nunca, Dios es el único que nos sacia.
  • Cuando empezamos a perder la confianza en Dios: Nos lleva a hacer las cosas por nuestra cuenta pues no confiamos en que Dios pueda dárnoslas. Combatimos por nosotros mismo en esa búsqueda de la codicia. Dios nos dice que confiemos a él sus necesidades.
  • La búsqueda de los deleites del placer: Tenemos que saber anteponer nuestras prioridades, dándole el lugar adecuado a Dios. ¡No vivas por el “yo”! Hagamos la voluntad de Dios.

EFECTOS NOCIVOS PARA EL CREYENTE: (v. 4-5)

El principal órgano afectado es el corazón. El mundo quiere que rompamos nuestra relación con Dios. Pero el corazón es el centro de la vida y si lo atacan, moriremos. Si nosotros no estamos en contra del mundo, estamos a favor de él. Y por consiguiente, estamos contra Dios. No podemos servir a dos señores a la vez. Dios nos anhela celosamente.

TRATAMIENTO: (v. 7-10)

¡Gracias a Dios esta enfermedad TIENE CURA! La solución. Es un tratamiento por gracia, pues la gracia de Dios es mayor que cualquier adversidad. El principio activo es la gracia. La clave está en ser humildes, pues Dios resiste a los soberbios.

FASES DEL TRATAMIENTO:

1º Someternos a Dios: Cuando nos ponemos por debajo de Dios hay dos efectos positivos, nos rendimos ante él y nos estamos poniendo bajo su cobertura (protección). Así resistiremos las tentaciones del enemigo.

2º Acercarnos a Dios: Tenemos que empezar a estrechar la relación con Dios. Tenemos que limpiar nuestras manos y purificar nuestros corazones, elegir entre el bando de DIOS y el del mundo. En el v. 9 se nos habla de acercarnos a Dios para restaurarnos, por medio del arrepentimiento (quebranto).

3º Humillados delante del Señor: La actitud con la que vayamos ante Dios es importante. Dios va a exaltar a los humildes de corazón, si vamos de manera arrogante o creída seremos rechazados.

Dios nos guarda del mundo, no nos quita. Es por ello que debemos guardarnos del mal comportamiento que trae el mundo, fortaleciendo nuestra relación y compromiso con Dios, dando una buena influencia de Dios a los demás.